Sueño

No recordé mi sueño sino hasta la tarde de hoy. Cruzaba la avenida cuando me dije «soy un inútil» con tanta claridad, con sabor de verdad absoluta. Un inútil con temor de que el futuro llegue y yo no haya «tomado a su toro por las astas». Entonces me acordé. 

Sueño

Responso

El jueves pasado se fue un ser muy querido. Durante el responso, entre tanta gente conocida, me invadió la tristeza profunda y suave de pensar en el caudal de despedidas inevitable que me depararía la vida: hasta que todo acabe, nunca se acabarán. Por momentos trataba de cerrar los ojos y pensar en él —siempre tan sonriente— y sonreía yo también. Inmediatamente lo veía reclinado en su silla, hablando como siempre —tan «argentinamente»— del tango, del Turismo Carretera y de las estrellas… y acababa entonces por volver a lagrimear, entre los tristes presentes. Así me volví a casa.

Responso