Quién

Mi cuerpo está aquí, presente, 
y sin embargo

debajo de mi piel, en la oscuridad, 
crujen las raíces de lo incierto

¿Quién está ahí?

Sueño

No recordé mi sueño sino hasta la tarde de hoy. Cruzaba la avenida cuando me dije «soy un inútil» con tanta claridad, con sabor de verdad absoluta. Un inútil con temor de que el futuro llegue y yo no haya «tomado a su toro por las astas». Entonces me acordé. 

Sueño

Lo que no me gusta

Hay cosas que no me gustan. No me gusta, por ejemplo, parecer un tipo negativo y vivir bajo la sombra de la queja. Queja que alimenta a una amargura insaciable y que, así y todo, hace sobrevivir a los que no encuentran modo: los iracundos, los amargados, los injuriados. Los olvidados de la suerte. A ellos no se les puede palmear la espalda, y a mí hoy tampoco: me permito, entonces, estas líneas oscurecidas por malos momentos. 

Lo que no me gusta

Noche

Tú habitas hondo en mi lago
te veo en todos los reflejos
Compartes mis sueños.

Yo me hundo en tus ojos
Hasta el oscuro universo.

Tienes todas las llaves
De las puertas que he cerrado
Si las abres sin reparo,
yo me muero.

(Fotografía: constelación Vulpecula, NASA)

SOBRE LOS LUGARES INTERIORES

Lo que es Arriba es Abajo, lo que es Adentro también es Afuera. Como somatizador experto, siento esto como algo propio, palpable: mi cuenta bancaria y manchas en la piel, relación amorosa y cantidad de sueño están todas intrínsecamente relacionadas.

Hay un lugar que visito de tanto en tanto. No me pregunto si es externo o interno, real o imaginario: lo habito y listo. En distintas ocasiones lo he soñado, imaginado y alucinado, siempre como un lugar detenido, silencioso. Sin aire. Sin tiempo.

SOBRE LOS LUGARES INTERIORES