Lo que no me gusta

Hay cosas que no me gustan. No me gusta, por ejemplo, parecer un tipo negativo y vivir bajo la sombra de la queja. Queja que alimenta a una amargura insaciable y que, así y todo, hace sobrevivir a los que no encuentran modo: los iracundos, los amargados, los injuriados. Los olvidados de la suerte. A ellos no se les puede palmear la espalda, y a mí hoy tampoco: me permito, entonces, estas líneas oscurecidas por malos momentos. 

Lo que no me gusta