Por ejemplo, los sauces.

Viaja en el colectivo, un poco más adelante y de espaldas a mí. Es casi una figura: no veo ni su rostro ni sus gestos. Sin embargo, hay algo evidentemente hermoso y vital en ella toda: son las flores. Las flores en su vestido. La flor y el colibrí en su campera de jean. La textura de flores en el broche que amarra su pelo. La flor como símbolo. El misterio del símbolo en la espalda de una mujer. 

Por ejemplo, los sauces.

Sueño

No recordé mi sueño sino hasta la tarde de hoy. Cruzaba la avenida cuando me dije «soy un inútil» con tanta claridad, con sabor de verdad absoluta. Un inútil con temor de que el futuro llegue y yo no haya «tomado a su toro por las astas». Entonces me acordé. 

Sueño

Lo que no me gusta

Hay cosas que no me gustan. No me gusta, por ejemplo, parecer un tipo negativo y vivir bajo la sombra de la queja. Queja que alimenta a una amargura insaciable y que, así y todo, hace sobrevivir a los que no encuentran modo: los iracundos, los amargados, los injuriados. Los olvidados de la suerte. A ellos no se les puede palmear la espalda, y a mí hoy tampoco: me permito, entonces, estas líneas oscurecidas por malos momentos. 

Lo que no me gusta