TRAMA TXT

Los otoñales

Dejamos, al andar, nuestro trazo. Una huella inmediata que imprime el aire con algo de nosotros. Lo veo claramente el domingo, cuando asisto al teatro. Juego a imaginarlo después, mientras bailo en el Laboratorio de Intercorporalidad: algunas personas son como la primavera, y dejan a su paso un trazo de flores, de colores. Van sembrando y no esperan. Me animo y agrego: poseen cierto brillo, un cierto optimismo, una esperanza. 

Otros —anoto— en cambio somos como el Otoño: dejamos un rastro de hojas secas. No es menos hermoso ir acarreando alguna que otra pena. Del amor que se había sembrado, de ese trazo colorido, los otoñales somos cuidadores, cuando llega la noche y sólo nosotros estamos despiertos.

Foto: fotograma de «Pas de Deux», de Norman McLaren