La tarea de Sócrates, la que le fue confiada, dice la Apología, por el oráculo de Delfos, será pues hacer que los demás hombres tomen conciencia de su propio no saber. Para llevar a cabo esta misión, Sócrates tomará él mismo la actitud de alguien que no sabe nada, es decir, la de la ingenuidad.


